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El Gobierno busca impulsar un plan para aumentar en 600.000 toneladas la producción de carne.

El Gobierno apunta a que para 2030 la producción de carne en la Argentina aumente en 600.000 toneladas, a un total de 3,6 millones de toneladas.

El Gobierno busca impulsar un plan para aumentar en 600.000 toneladas la producción de carne.

Esta proyección, entre otras, figura en un documento de trabajo del Ministerio de Agricultura de la Nación, al que accedió este medio. Se trata de una estimación que ya la cartera había manifestado, pero sin ese horizonte de fecha que ahora se puso en un documento de 138 páginas donde se amplía con objetivos.

Ante una consulta de LA NACION, en el organismo oficial aclararon que no es un texto “definitivo” y que se seguirá conversando con entidades del agro y universidades. En rigor, el Ministerio de Agricultura tiene una agenda de reuniones con el sector. Hoy se iba a realizar un encuentro al respecto, pero se suspendió hasta nuevo aviso.

Vale recordar que el año pasado Julián Domínguez, el titular de la cartera agrícola, anunció el Plan GanAr para destinar $100.000 millones en créditos a la actividad. El documento que se está trabajando va en la línea de dotar objetivos y herramientas a ese programa.

“El objetivo planteado para 2030 de aumentar el peso medio de la res al gancho en 20 kilogramos representará un incremento de la producción equivalente a unas 300 mil toneladas Eq R c/H [equivalente res con hueso] por año”, señala un tramo del documento.

Acto seguido se detalla: “El cumplimiento de los objetivos planteados en el Plan GanAr permitirá aumentar la producción de carne argentina en un 20%, generando un volumen adicional de aproximadamente 600 mil toneladas Eq R c/H”.

El documento señala que el peso promedio de la res ha crecido en 2021, pero que se encuentra bajo versus otros países.

“El peso promedio nacional de la res en el año 2021 fue 230 kilogramos Eq R c/H. Si bien en el último año se registró un incremento de 4 kilogramos con respecto del año anterior, este indicador no tiene variaciones significativas en los últimos diez años y poco significativas si se toma en cuenta el promedio de los últimos 30 años que fue de 219 kilogramos”, se lee.

“Si se compara este peso promedio nacional de la res con los de otros países competidores como los Estados Unidos (370 kilogramos), Uruguay (279 kilogramos) y Brasil (269 kilogramos), observamos que resulta muy bajo. Si el análisis se realiza en base al peso medio de la res destinada al consumo interno de 211 kilogramos Eq/ res c/ hueso, la brecha de kilogramos producidos por animal faenado es mayor”, añade. El texto indica que de 230 kilos se podría saltar a 250 kilos para 2030 con una “situación objetivo” incluso de 300 kilos.

Se habla, en este contexto, de que la Argentina no ha registrado un crecimiento importante en la producción. “En los últimos 50 años no crecimos ni en stock ni en toneladas producidas y las curvas entre el consumo interno y la producción en kilogramos por habitante por año se encuentran peligrosamente próximas”, detalla.

Luego hay un párrafo que parece una crítica indirecta a las ventas al exterior: “Con una producción sin variaciones y con una demanda creciente en función del crecimiento poblacional vegetativo, las exportaciones crecen en función de la retracción del mercado interno”.

Estimaciones
“La continuidad de esta tendencia dificultará con el tiempo el abastecimiento de los mercados externos e interno”, añade.

En tanto, hay otro párrafo destinado a reconocer las inversiones de los productores y una referencia a la “previsibilidad”, algo que el Gobierno rompió el año pasado con el cepo a las ventas al exterior.

“Un productor ganadero debe tomar decisiones que impactarán en sus resultados en plazos que van de 3 a 10 años. La falta de previsibilidad en el mediano y largo plazo, sumado a la falta de continuidad de políticas de desarrollo sectorial de largo plazo con un propósito definido, resultan ser las principales razones que desalientan la inversión privada”, se reconoce.

En el documento se indica que por cada punto porcentual que suba la tasa de destete “se incrementará en 230 mil cabezas el número de terneros logrados por año, los que al final del ciclo productivo representarán 58 mil toneladas de carne adicionales”. Se prevé 1,15 millones de terneros más.

El documento que, como se mencionó se puso a disposición de las entidades pero todavía no es la versión final, habla de crear el “Plan Nacional de Extensión de la Ganadería (PNEGB), con el propósito de articular de manera transversal los esfuerzos” de diversos actores.

Se pone mucho énfasis en la asistencia a los productores y hasta en la misma capacitación. Se menciona un monto de $465 millones para financiar el programa Cambio Rural, 3000 millones para que las plantas frigoríficas hagan el troceo -y dejen la media res- en el 100%, entre otras acciones.

Fuente: lanacion.com.ar

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